Histoyre du Mechique
La comprensión de esta imagen, relevada en la base de un monumento, es útil para sustentar la hipótesis que este museo ha de probar.
Su cuerpo es del todo similar al de otras varias en que la cabeza es, como en la Coatlicue, la unión de dos cabezas ofidias ; es decir, que representan, como la misma Coatlicue, la unidad de las dos serpientes divinas y el ser humano; esto es, la condensación infinita de la masa a infinita temperatura, a punto de explotar para dar origen al Universo.
Pero la cabeza figurada en esta imagen es, indudablemente, la de un ser humano. Un ser humano es así, lo que esta imagen representa.
Empero, en ella las articulaciones -son visibles las manos, los pies, los codos, las rodillas- se advierten guarnecidas por ojos y bocas. Es pues, una figura humana que muestra ojos y bocas en sus articulaciones, tal como la que se indica en nuestro texto básico de la Histoyre du Mechique; aquella a quien los dioses vieron caminar sobre las aguas increadas, y cuya vista los incitó al acto de la creación universal; transmutados ambos en grandes serpientes, al unirse con ella habrían de constituir, como en las imágenes antes señaladas, la representación de la materia condensada a punto de explotar y de expandirse.
De esta imagen se toman los rasgos para representar la figura humana en la siguiente ilustración del texto mencionado.