Zapotecas
Desde la llanura, miran los hombres las montañas cuyas cumbres exploran el cielo; como impulsos terrestres que pretenden la unión con el cielo.
Haciendo propio ese impulso, alguna vez un grupo de hombres concibió la ambición de construir una ciudad habitando la cual ellos pudieran compartir el ámbito de los dioses; una ciudad celeste.
Con ese fin convirtieron en llanura una cumbre; una llanura rectangular extendida de norte a sur; en sus extremos instalarían sendas plataformas; los lados se ocuparían con edificaciones diversas; otras se dispondrían en su parte media, de acuerdo con una geometría secreta y perfecta.
Allí también se revela, naturalmente, la guía del concepto cosmogónico de los olmecas; allí se creó una entidad cuya cabeza, igual que la de la misma Coatlicue, se forma con la unión de dos cabezas de sierpe; esa entidad recibe el nombre de Cocijo.