Mayas
Entre la selva, en los llanos, sobre las rocas que vigilan el mar, se fueron alzando las ciudades que dan testimonio de la magnitud de la cultura Maya.
Aquí las imágenes del hombre, la sierpe, el felino y el ave, el empleo constante de los cuatro símbolos esenciales, revelan indudablemente la herencia Olmeca.
La senda recorrida por tal herencia puede seguirse casi en orden: primero Xoc, Pijijiapan, Chiapa de Corzo; luego Izapa, Uaxactún, Cerros, Tikal, Mirador, marcan algunas estaciones de ese recorrido.
Paso a paso, siglo a siglo, la sapiencia Olmeca va iluminando la zona sudoriental del México de hoy.
Los Mayas habrán de enriquecer su expresión, complicándola en casi infinita multiplicidad de rasgos.