Costa del Golfo
Después de la Olmeca, tres culturas principales, la Totonaca, la de El Tajín y la Huasteca, hallaron, en la feraz plenitud natural de la zona central y la franja costera del actual estado de Veracruz y en parte del de Tamaulipas, ámbito propicio para su desarrollo.
En las tres aparece, símbolo permanente y expresión del concepto cosmogónico que unifica la antigua cultura mexicana, la imagen combinada del ser humano y las dos serpientes.
Se la encuentra manifiesta, entre los totonacas, en la pintura mural de Las Higueras, en las figuras femeninas llamadas Cihuateteo y los magnos altares de barro de El Zapotal; en El Tajín, labrada en estelas y tableros, en templos y juegos de pelota, y en los yugos, las hachas, las palmas de piedra; en las representaciones de Tajín, siempre de perfil, bajo la recta nariz, la mandíbula superior, adelantando en ascenso, revela, por los colmillos que a menudo se le añaden, su índole ofidia; los huastecas la muestran relacionando con lo humano las sierpes de tocados y ceñidores, o enmarcando con ellas los rostros; también la representaron en sus pectorales de concha.
En cuanto a los cuatro símbolos elementales, éstos, con particulares formas de representación, se encuentran en toda el área citada. Son evidentes en los tocados y faldellines de las totonacas figuras sonrientes y en las grandes esculturas pétreas de los huastecas.
Forman, en el Tajín, parte de los desenvolvimientos en voluta y ocupan prácticamente el conjunto de las composiciones plásticas.