COATLICUE
Es, en su totalidad, la figura de un ser humano, una mujer, varias de cuyas partes se ven sustituidas por otras propias de la serpiente. Así, en el lugar de su cabeza se encuentran, enfrentadas, las de dos serpientes. Éstas, descendiendo, se proyectan hacia el extremo de sus brazos y ocupan el lugar de sus manos. Más abajo, convertidas en su cinturón, se transforman en una sola con dos cabezas. De ese cinturón descienden, multiplicadas, en una falda; a lo largo de esta enlazan sus cuerpos, y en su borde alternan sus cabezas y sus colas. Por último vuelven a ser las dos de la cima. Ahora, ondulando, bajan entre las piernas. Ahora, entre los pies, dirigen sus cabezas en sentidos opuestos.
En el monumento, pues, aparecen una mujer y dos serpientes que, proyectándose hacia abajo, forman sus manos, su cinturón, su falda, y por fin, vuelven a ser ellas mismas, encerrando desde abajo, como lo hacen en lo más alto, la figura de la mujer. Mírense, además, las articulaciones de sus hombros y sus codos. Allí aparece un modo de máscaras; ellas tienen ojos y bocas. Mírense sus pies; se encontrará en ellos, figurada en volumen pleno, la máscara que cubre sus hombros y sus codos.
Los antiguos mexicanos, para dar expresión escrita a sus ideas, no usaron signos alfabéticos sino formas plásticas cuya lectura directa nos está todavía vedada. Para comprender su significado necesitamos de un texto escrito con signos que conozcamos. Ese texto existe y su nombre es Histoyre du Mechique.
En ese texto se narra cómo dos dioses, transformados en serpientes, se unieron a un ser humano, y con su cuerpo, que dividieron por la mitad, crearon la tierra y el cielo, esto es, el universo entero.
Esa unión, pues, representa la máxima condensación del poder creador, en el punto preciso en que va a ser ejercido. Algo similar a aquella masa y temperatura con las cuales la materia pudo, al explotar, originar el universo. Pero hay más: en la base de este monumento está una imagen de Tláloc, esculpida en relieve no para ser vista, sino para integrar el significado cabal de su sentido.
Todos sabemos que el labio superior de la boca de éste es ancho, y que sus extremos adquieren formas diversas. Este labio, como se demostrará más adelante, representa dos cabezas de serpiente enfrentadas, igual que en la cima del monumento.
Además, sobre el cuerpo de la imagen en relieve, aparece un símbolo: un quincunce rodeado por una banda circular estriada, el cual, como más tarde se explicará, representa así mismo el momento previo a la creación universal.
Tenemos, pues, que tal momento está representado esencialmente, por la unión de dos serpientes y un ser humano, ya sea su rostro, ya alguna otra de sus partes. Cuando se trata de su rostro, su unión con las serpientes se figura en el labio superior.